Forzar
la mandibula, recibir traumatismos.
Movimientos que generen dolor.
Utilizarla con otros fines al de la masticación:
morder lápices, masticar chicles, morderse las uñas,
apretar de forma continuada los dientes.
El estrés agudiza la disfunción.
Lo más
importante es realizar un estudio por parte de un médico
especialista para poder obtener un diagnóstico e instaurar
posteriormente un tratamiento correcto.
La exposición
anterior se realiza muy sucintamente con la intención de
facilitar su comprensión.
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